...lo único que encontré, fue mi rostro en el
espejo, pero no era yo, tenía ojeras del negro más obscuro, espacios vacíos en
medio de mis nuevas canas, y los labios secos y quebrados; como platos chinos
que se hubieran caído en el abismo de la locura, condenados a vivir como
cadáveres, reteniendo el aliento de un cuerpo que respiró alguna vez…
martes, 26 de febrero de 2013
domingo, 24 de febrero de 2013
Dragón azul (micro-fragmento)
Margaret
llega al olvidado sótano de la casa, cargado de telarañas, moho y recordatorios
olvidados… allí, del otro lado de la puertecilla de hierro del fondo, sabe que
se esconde la cajita de semillas de su madre, semillas seguramente muertas,
abre la caja, y encuentra una nota, escrita en un lenguaje desconocido “Opue
Xobam”, deja la nota a un lado, decide enfocarse en la caja; mete sus manos,
saca dos esferas en la oscuridad, las acerca a la luz… las esferas la miran…
Son los
ojos de Lucía, su hermana muerta, los lanza, retrocede, se tropieza y cae,
observa alrededor, y encuentra los roídos huesos de sus antepasados y de sus
descendientes…
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